La preparación para un maratón es un desafío que va mucho más allá del simple entrenamiento de carrera. Además de un plan de entrenamiento estructurado, la nutrición juega un papel decisivo para lograr el mejor rendimiento posible el día de la competición. Una estrategia nutricional específica puede contribuir a mejorartu rendimiento, reducir la fatiga muscular y permitir una recuperación más rápida después de sesiones intensas. En esta entrada del blog descubrirás cómo puedes adaptar tu nutrición de forma específica para preparar tu cuerpo de manera óptima para los 42,195 kilómetros.
Una contribución de nuestra atleta del equipo

¿Por qué es tan importante la nutrición?

La nutrición influye considerablemente en tu resistencia, tu capacidad de recuperación y tubienestar general. Una alimentación equilibrada garantiza que tucuerpo disponga de suficiente energía para aguantar el entrenamiento y recuperarse rápidamente después de sesiones intensas. Además, te protege contra lesiones y mejora tu sistema inmunitario.
¡Estos factores debes tener en cuenta!
Los hidratos de carbono son la fuente de energía más importante para los corredores. Se almacenan en los músculos y el hígado en forma de glucógeno y están disponibles durante el entrenamiento y la competición como energía rápidamente disponible. Especialmente en las fases intensas del plan de entrenamiento, los hidratos de carbono deben aportarse de forma específica para rellenar regularmente las reservas. Buenas fuentes son los productos integrales, las patatas, el arroz, la quinoa, los copos de avena y la fruta. Durante carreras largas puede ser útil consumir hidratos de carbono de rápida disponibilidad como geles energéticos o dátiles para mantener el nivel de azúcar en sangre estable.
La recuperación es fundamental para poder mantener el entrenamiento a largo plazo y prevenir la fatiga muscular. Las proteínas desempeñan aquí un papel central, ya que son necesarias para el desarrollo muscular y la reparación de tejidos. Especialmente después de sesiones de entrenamiento intensas debe consumirse una fuente de proteínas para apoyar al cuerpo de forma óptima. Buenas fuentes de proteínas son la carne magra, el pescado, los huevos, las legumbres, los productos lácteos, así como alternativas vegetales como el tofu o el tempeh. Un snack de recuperación ideal después de una carrera podría ser un batido de proteínas con plátano o un yogur con frutos secos.
La ingesta de líquidos es uno de los factores más importantes, pero a menudo subestimados, para una preparación óptima del maratón. Ya una pérdida leve de líquidos puede reducir drásticamente el rendimiento. Durante el entrenamiento debe beberse agua regularmente para evitar la deshidratación. Además, los electrolitos como el sodio, el potasio, el magnesio y el calcio son esenciales para mantener el equilibrio de los líquidos corporales y prevenir calambres. Especialmente después de sesiones largas es útil una bebida isotónica o una comida con sal para compensar los minerales perdidos.
Mientras que los hidratos de carbono son la fuente de energía preferida en esfuerzos intensos, el metabolismo de las grasas también juega un papel importante, especialmente en carreras largas a ritmo moderado. El cuerpo recurre cada vez más a las reservas de grasa con la duración creciente de un esfuerzo para proporcionar energía. Una alimentación adaptada puede hacer más eficiente el metabolismo de las grasas. Las grasas saludables de aguacates, frutos secos, semillas, aceite de oliva y pescado graso aportan valiosos ácidos grasos omega-3 que actúan de forma antiinflamatoria y apoyan la salud general. Especialmente en la fase base del entrenamiento de maratón, un consumo consciente de grasas saludables puede ayudar a acostumbrar al cuerpo a una obtención de energía duradera a partir de la grasa.
Además de los macronutrientes como hidratos de carbono, proteínas y grasas, las vitaminas y minerales también desempeñan un papel esencial. El hierro es especialmente importante para el suministro de oxígeno a los músculos, por lo que alimentos ricos en hierro como la carne roja, las legumbres, las espinacas y los frutos secos deben estar regularmente en el menú. El magnesio favorece la relajación muscular y previene calambres, mientras que el calcio garantiza huesos fuertes. La vitamina C puede mejorar la absorción de hierro, mientras que las vitaminas B participan en la producción de energía. Una alimentación variada y fresca con muchas verduras y frutas garantiza que se cubran todos los micronutrientes esenciales.
Durante un maratón, el cuerpo quema grandes cantidades de energía. Para que el nivel de azúcar en sangre se mantenga estable y los músculos sigan trabajando de forma óptima, es importante aportar energía durante la carrera. Cada 30 a 45 minutos deben ingerirse hidratos de carbono de fácil digestión. Esto puede hacerse en forma de geles, bebidas deportivas, plátanos o frutas deshidratadas. Sin embargo, la tolerancia de estos productos debe probarse ya durante el entrenamiento para evitar problemas digestivos el día de la competición.
Cada cuerpo es diferente, por lo que no existe una nutrición universal para el maratón. Mientras que algunos corredores obtienen los mejores resultados con una alimentación rica en hidratos de carbono, otros apuestan por un aporte moderado de hidratos de carbono y una mayor adaptación a las grasas. Es importante probar diferentes estrategias durante el entrenamiento y descubrir qué forma de alimentación funciona mejor. Además, deben tenerse en cuenta las alergias, las intolerancias y las preferencias personales para garantizar un suministro óptimo.
Fases nutricionales en la preparación del maratón

1. La fase base (3-6 meses antes de la competición)
En esta fase temprana de preparación debesprestar atención a una alimentación equilibrada para proporcionar a tu cuerpo a largo plazo todos los nutrientes necesarios. El enfoque está en crear una base estable para el entrenamiento que se avecina.
Un aporte constante de hidratos de carbono complejos (productos integrales, arroz, patatas, copos de avena) garantiza un suministro de energía duradero.
Fuentes de proteínas magras (legumbres, carne magra, pescado, productos lácteos) apoyan el desarrollo muscular y la recuperación.
Alimentos como el aguacate, los frutos secos y el aceite de oliva aportan ácidos grasos importantes y actúan de forma antiinflamatoria.
Las frutas y verduras son esenciales para un sistema inmunitario fuerte y una recuperación rápida.
Un aporte uniforme de nutrientes distribuido a lo largo del día ayuda a evitar fluctuaciones de azúcar en sangre.
2. La fase intensiva (6-8 semanas antes del maratón)
Esta fase es especialmente intensa en entrenamiento, por lo quetu alimentación debe adaptarse aquí de forma especial. El cuerpo necesita ahora más hidratos de carbono para la obtención de energía y proteínas para la regeneración muscular.
Aumenta el aporte de hidratos de carbono con fuentes de fácil digestión como arroz blanco, quinoa y boniatos.
Las proteínas apoyan la recuperación muscular después de carreras largas. Son recomendables el pescado, los huevos, el tofu o snacks ricos en proteínas como los frutos secos.
Una ingesta suficiente de líquidos es fundamental. Complementa el agua con bebidas isotónicas o agua de coco para reponer electrolitos.
Prueba durante el entrenamiento diferentes comidas y snacks para evitar problemas digestivos el día de la competición.
3. La fase de descarga (1-2 semanas antes del maratón)
En esta fase reduces tu entrenamiento, mientras quetu alimentación sigue desempeñando un papel clave. El cuerpo debe recuperarse completamente y al mismo tiempo estar preparado de forma óptima para el esfuerzo de la competición.
En los últimos tres o cuatro días antes de la competición debes aumentar el consumo de hidratos de carbono para llenar al máximo las reservas de glucógeno.
Evita alimentos que produzcan gases o de difícil digestión como las judías o las comidas grasas.
Bebe suficiente agua y procura estabilizar tu equilibrio de electrolitos.
Ahora no es el momento de probar nuevos alimentos o suplementos nutricionales.
4. El día de la competición
El día del maratón es decisiva una estrategia nutricional bien pensada. Tu cuerpo debe estar suministrado de energía de forma óptima, sin que aparezcan problemas digestivos.
Hidratos de carbono ligeros como gachas de avena con plátano o tostadas con miel aportan energía rápida.
30-60 minutos antes de la carrera puedes comer un plátano o una barrita energética.
Cada 30-45 minutos debes aportar hidratos de carbono en forma de geles, barritas o bebidas deportivas.
Bebe regularmente para evitar la deshidratación.
5. La fase de recuperación (después del maratón)
Después del maratón comienza la recuperación. La alimentación adecuada ayuda a tu cuerpo a regenerarse más rápidamente y a prevenir lesiones.
Directamente después de la carrera debe tomarse una comida con proteínas e hidratos de carbono, por ejemplo, un batido de recuperación o yogur con muesli.
Los minerales perdidos pueden reponerse mediante bebidas isotónicas, agua o agua de coco.
Las bayas, los frutos secos y las verduras de hoja verde ayudan a reducir las inflamaciones y a acelerar la recuperación.
Conclusión
Una alimentación específica es un factor decisivo para una preparación exitosa del maratón. Mediante una estrategia nutricional estructurada puedes optimizar tu rendimiento, prevenir lesiones y acelerar tu recuperación. Planifica tu alimentación cuidadosamente, prueba diferentes opciones durante el entrenamiento y asegúrate de que tu cuerpo esté suministrado de forma óptima el día de la competición. Con la preparación adecuada ¡nada se interpondrá en el camino de tu éxito en el maratón!